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Castaño
milenario y Alcornoque centenario
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BOSQUES
MIXTOS DE FRONDOSAS:
Esta
agrupación vegetal engloba a una serie de árboles y arbustos que
encuentra su óptimo en la región atlántica. Su presencia en estas
sierras se debe a las fluctuaciones que sufrió el clima durante el
cuaternario, y que produjo modificaciones en la vegetación. Esto favoreció
que estas especies llegaran incluso hasta el centro de la Península Ibérica
durante épocas húmedas y frescas, y que quedaran acantonadas en zonas
parecidas a la que ocupan hoy en día en el norte peninsular cuando se fue
haciendo más árido el clima. En estas formaciones el estrato arbóreo esta formado por el rebollo (Quercus
pyrenaica), cerezo (Prunus avium), avellano (Corylus avellana), ácere
(Acer monspessulanum), mostajo (Sorbus torminalis),
castaño (Castanea sativa), carballo (Quercus robur) presente en la
pedrera de la mojonera, el acebo (Ilex aquifolium), arraclán (Frangula
alnus), loro (Prunus lusitánica) y el fresno (Fraxinus angustifolia).
En
el estrato arbustivo se pueden encontrar jaras (Cistus psilosepalus),
brezos (Erica australis y Erica lusitanica), endrinos (Prunus spinosa),
zarzas (Rubus ulmifolius y Rubus weberanus), lupios
(Tamus communis), brecina (Calluga vulgaris), madreselva (Lonicera periclymenum subsp. hispanica) , el
androsemo (Hypericum androsaemum), hiedra (Heladera helix), escoba (Cystisus
striatus), escaramujo (Rosa
canina). Diversos helechos como el helecho común (Pteridium aquilinum),
Blechnum spicant, Dryopteris filix-mas, Dryopteris dilatata, etc ...
tapizan el suelo junto con herbáceas como primaveras (Primula veris),
fresas (Fragaria vesca), Geum sylvaticum, Luzula forsteri, Melittis
melissophyllum, aguileña (Aquilegia vulgaris), Geum urbanum, Digitalis
purpurea, Polygala microphylla, Geranium robertianum y
Helleborus foetidus.
MELOJARES:
Agrupación
vegetal caducifolia con tendencia a la marcescencia y que presenta una
marcada influencia atlántica. Se distribuyen a lo largo de las sierras,
desde los 700 metros hasta
los 1300 metros cerca del pico del Camorro de Navalvillar.
Esta
agrupación esta dominada en el estrato superior por el rebollo (Quercus
pyrenaica), encontrándose también ejemplares sueltos de otras especies
como el ácere (Acer monspessulanum), mostajo (Sorbus torminalis), estos
dos acompañan al rebollo en la mayoría de sus manifestaciones. También
están presentes el quejigo (Quercus faginea subsp. broteroi), el madroño
(Arbutus unedo) en zonas cálidas, el majuelo (Crataegus monogyna), la
encina (Quercus ilex subsp. ballota) sobre todo en las zonas más cálidas
o con suelo desfavorable, el cerezo (Prunus avium), presente en zonas húmedas
al igual que el acebo (Ilex aquifolium). Tambien podemos encontrar en las
vaguadas grandes ejemplares de fresno (Fraxinus angustifolia).
En
el estrato arbustivo y herbáceo esta condicionado fuertemente por la
luminosidad, siendo muy parecido al que se sitúa en los bosques mixtos.
De esta forma en el estrato arbustivo encontramos brezos (Erica australis
y Erica arborea), zarzas (Rubus ulmifolius), jaras (Cistus psilosepalus,
Cistus ladanifer y Cistus laurifolius), la escoba (Cystisus striatus), los
lupios o espárragos de zarza (Tamus communis), la madreselva (Lonicera
periclymenum subsp. hispanica) , el piorno cenizo (Genista cinerea subsp.
cinerascens), el androsemo (Hypericum androsaemum), la brecina (Calluga
vulgaris), la hiedra
(Heladera helix), y el escaramujo o rosal silvestre (Rosa canina).
En
estrato herbáceo encontramos como plantas característicos al helecho común
(Pteridium aquilinum), las primaveras (Primula veris), lágrimas de la
Virgen (Polygonatum odoratum), fresas silvestres (Fragaria vesca), Geum
sylvaticum, Arenaria montana, Luzula forsteri, el jacinto (Hyacinthoides
hispanica), Melittis melissophyllum, aguileña (Aquilegia vulgaris),
Digitalis purpurea, Polygala microphylla, Geum urbanum, Geranium
robertianum y Helleborus
foetidus.
Los
robledares de roble melojo han sido constantemente entresacados para la
obtención de madera. Existía además una
fábrica de madera en la garganta Salóbriga. Esta fábrica
aprovechaba la madera de Quercus pyrenaica para traviesas de ferrocarril y
también la madera de Quercus robur para parqués y muebles. El primero
debido a su capacidad de
brotar de raíz se recuperó, pero la segunda especie de roble no, ya que
solo se reproducía por bellota y los plantones eran comidos por cabras y
vacas. De esta forma en las Villuercas solo existen contados lugares donde
Quercus robur pueda observarse.

CASTAÑARES:
Agrupación
vegetal caducifolia dominada en el estrato superior casi exclusivamente
por el castaño (Castanea sativa). Se distribuye por zonas frescas.
Se
los considera bosques secundarios, que han sustituido a otro tipo de
bosques influenciados por la mano del hombre, aunque el la zona descrita
se los puede considerar como autóctonos ya que existen numerosos topónimos
referentes al castaño, también estos se encuentran a veces desperdigados
en zonas inaccesibles y también existen numerosos castaños de
dimensiones extraordinarias como el “castaño de los tuales”, “el
castaño de la berezosa” o el “castaño de la umbría de la seta”.
Los
árboles que acompañan al castaño son el rebollo (Quercus pyrenaica),
mostajo (Sorbus torminalis), el saúco (Sambucus nigra), el acere (Acer
monspessulanum), el cerezo (Prunus avium)
y a veces especies nada frecuente en esta parte de España como el
avellano (Corylus avellana) y
el acebo (Ilex aquifolium). En el estrato arbustivo se pueden encontrar
brezos (Erica sp.), jaras (Cistus psilosepalus), escobas (Cystisus
scoparius), escorodonia (Teucrium scorodonia), aulagas (Genista falcata).
Las lianas que encontramos son la zarza (Rubus ulmifolius), la hiedra
(Heladera helix), la madreselva (Lonicera periclymenum subsp. hispanica) y
los lupios (Tamus communis).
En
el estrato herbáceo es parecido al de los rebollares y al de los bosques
mixtos.
QUEJIGALES:
Agrupación
vegetal caducifolia marcescente, dominada en el estrato superior por las
dos subespecies de quejigo, (Quercus faginea subsp. broteroi) y (Quercus
faginea subsp. faginea), abundando sobre todo la primera. Se distribuye
por las zonas mas frescas y frías de los encinares y alcornocales, en las
zonas más secas y cálidas de las melojares y castañares. Debido a esto
no ocupan grandes extensiones.
Se
distribuyen desde las partes más bajas hasta los mil metros. Las especies
más frecuentes son el roble melojo (Quercus pyrenaica), el madroño (Arbutus
unedo), la encina (Quercus ilex subsp. ballota), el majuelo o espino albar
(Crataegus monogyna), el ácere (Acer monspessulanum) y el mostajo (Sorbus
torminalis). El castaño (Castanea sativa) y el fresno (Fraxinus
angustifolia) aparecen en las vaguadas de los quejigales. En el estrato
arbustivo se pueden encontrar brezos (Erica australis, Erica lusitanica y
Erica arborea), jaras (Cistus psilosepalus y Cistus ladanifer), aulagas,
escobas (Cystisus striatus), brusco, escorodonia, orégano (Origanum
virens), escaramujos (Rosa canina) y en zonas templadas el jazmín
silvestre (Jasminum fruticans).
En
el estrato herbáceo encontrar el helecho común (Pteridium aquilinum), Astragalus
lusitanicus, Melittis melissophyllum, rosa de peonía (Paeonia broteroi) y
si aparecen intercalaciones calizas el suelo se tapiza de orquídeas (Orchis
mascula subsp. mascula, Cephalanthera longifolia, Orchis coriophora subsp.
marrinii, Dactylorhiza markusii).
MANCHAS:
Son
bosques mixtos formados por multitud de especies que se entremezclan
formando un dosel arbóreo-arbustivo impenetrable. Esta formación se la
considera como un relicto de los bosques tropicales que fueron dominantes
durante el terciario. Se desarrollan fundamentalmente en la umbría de la
sierra de Porrinas y en algunas cancheras de la sierra de viejas ya
pegando con la finca del Rostro.
Es
agrupación muy densa y más bien baja. Esta dominada en el estrato
superior por el madroño (Arbutus unedo), durillo (Viburnum tinus),
quejigo (Quercus faginea subsp. broteroi), alcornoque (Quercus suber) y
brezo blanco (Erica arborea). Esta última especie con tallas de hasta
seis metros de altura. Otras especies son el ácere (Acer monspessulanum),
la encina (Quercus ilex subsp. ballota), la cornicabra (Pistacia
terebinthus), el brusco (Ruscus aculeatus), el enebro (Juniperus oxycedrus
subsp. badia), la escorodonia (Teucrium scorodonia), la esparragera (Asparagus
acutifolius) y la lentisquilla (Phillyrea angustifolia).También se pueden
observar en zonas muy templadas cerca del río Gualija a la coscoja
(Quercus coccifera). El estrato herbáceo es muy escaso debido a la falta
de luminosidad aunque suele aparecer la peonía, el lirio campestre o
montesino (Iris xiphium), Rubia peregrina, Asplenium adiantum- nigrum,
etc...
Después
de la guerra civil, las manchas sirvieron de refugio a los maquis. Debido
a esto eran prendidas con fuego repetidamente por la Guardia Civil para
eliminarlos, pero las características de esta formación la hacían
incombustibles, apagándose rápidamente el fuego.
ALCORNOCALES:
Agrupación
esclerófila dominada por el alcornoque (Quercus suber). Se distribuye
ampliamente por las solanas de las faldas de las sierras entre los 500-900
metros de altura.
En
el estrato arbóreo aparece el roble melojo (Quercus pyrenaica) en las
zonas más frescas y húmedas, el quejigo (Quercus faginea subsp. broteroi)
que aprovecha los enclaves con mayor humedad edáfica, el madroño (Arbutus
unedo), el peral silvestre (Pyrus bourgaeana) en las zonas templadas, y la
encina (Quercus ilex subsp. ballota) como componente más habitual.
En
el estrato arbustivo encontramos jaras (Cistus ladanifer), brezos (Erica
arborea), el torvisco (Daphne gnidium), el codeso (Adeanocarpus telonensis),
la esparraguera (Asparagus acutifolius) y el brusco (Ruscus aculeatus).
En
el estrato herbáceo encontrar el
helecho común, la rubia (Rubia peregrina), nueza (Bryonia cretica), el
lirio campestre (Iris xiphium), el lirio amarillo (Iris lusitanica)
y narcisos (Narcissus triandrus subsp. pallidulus).
Los
alcornocales han sido aprovechados desde antiguo para la obtención de
corcha. Hoy en día esta actividad es un importante ingreso para el
pueblo. También hay que resaltar que la mayoría de los olivares
cultivados de término ocupaban antiguas zonas de alcornocales, con lo
cual la presión sobre este tipo de bosque ha sido muy notable. A pesar de
esto existen ejemplares de grandes dimensiones como los existentes en las
alberquillas.
ENCINARES:
Agrupación
esclerófila dominada en el estrato superior por la encina (Quercus ilex
subsp. ballota). Forma masas en las partes más bajas de la zona,
distribuyéndose a lo largo del río Ibor y de la garganta Salóbriga.
En
el estrato arbóreo aparece el alcornoque (Quercus suber), el madroño (Arbutus
unedo), el ácere (Acer monspessulanum), el quejigo (Quercus faginea subsp.
broteroi), el peral silvestre (Pyrus bourgaeana), el fresno (Fraxinus
angustifolia) y la cornicabra (Pistacia terebinthus).
En
el estrato arbustivo se pueden encontrar brezos como Erica arborea y Erica
australis. También podemos encontrar jaras (Cistus ladanifer y Cistus
monspeliensis), la retama loca (Osyris alba), el torvisco (Daphne gnidium),
el codeso (Adeanocarpus telonensis), el brusco (Ruscus aculeatus), la
esparraguera (Asparagus acutifolius), y
madreselva (Lonicera etrusca). En el estrato herbáceo encontrar
el helecho común, la rubia (Rubia peregrina), nueza (Bryonia
cretica), Tamus communis, Digitalis thapsi, el gamón (Astragalus albus),
el lirio campestre (Iris xiphium), y
narcisos (Narcissus fernandesii, Narcissus cantabricus y Narcissus
triandrus subsp. pallidulus).
Los
encinares eran antiguamente aprovechados para la obtención de madera, de
carbón (picón), de bellotas para el ganado y sus pastos eran utilizados
por herbívoros como la ovejas y cabras.

FORMACIONES
SUPRASÍLVICAS:
Se
distribuyen en las zonas más altas, que en nuestro territorio ocupa la
cima del Camorro. En estas zonas las inclemencias del clima montano hacen
que el bosque no pueda desarrollarse y su lugar se asienta una serie de
pastos y matorrales. Estas formaciones están formadas por el brezo negro
(Erica australis subsp. aragonensis), la sucia (Halimium ocymoides), el
brezo enano (Erica umbellata), la lavanda (Lavandula penduculata),
Halimium umbellatum, Luzula lactea, Luzula nivea, Calluna vulgaris,
diversos narcisos (Narcissus rupícola y Narcissus confusus),
Hyacinthoides hispanica, el azafrán serrano, (Crocus carpetanus), el
cambrón (Adenocarpus hispanicus) y la Digitalis purpurea.
ALISEDAS:
Bosques
caducifolios riparios
dominados por el aliso (Alnus glutinosa). Son exigentes en humedad sobre
todo edáfica. Debido a esto siguen los cursos de agua desde las zonas más
bajas hasta más de mil metros de altura a lo largo de la garganta Salóbriga
y el río Ibor.
Otras
especies que le acompañan al aliso son como el fresno (Fraxinus
angustifolia), el avellano (Corylus avellana), el cerezo (Prunus avium),
los sauces (Salís sp), el acebo (Ilex aquifolium), el loro (Prunus lusitánica)
y el saúco (Sambucus nigra) .
Los
arbustos y lianas que se pueden encontrar son el endrino (Prunus spinosa),
jaras (Cistus psilosepalus), zarzas (Rubus ulmifolius y Rubus weberanus),
madreselvas (Lonicera periclymenum subsp. hispanica), el androsemo (Hypericum
androsaemum), la hiedra (Heladera helix) y la vid silvestre. Las herbaceas
y los helechos son abundantes y en ellos podemos encontrar especies como
Melittis melissophyllum, Luzula forsteri, Helleborus foetidus, Arum
italicum, Primula veris, Sanicula europaea y diversos cárices como (Carex
elata subsp. reuteriana, Carex paniculata subsp. lusitanica y Carex
pendula). Los helechos son principalmente Dryopteris dilatata, Dryopteris
filix-mas, Dryopteris affinis, Anhyrium filix-mas, Blechnum spicant etc...
En
la garganta Salóbriga existen ejemplares de grandes dimensiones, con
algunos diámetros que superan los dos metros.
En
una garganta del territorio una vecina del pueblo se encontró con un
ejemplar de tejo (Taxus baccata). Esta especie esta en peligro de extinción.
LORERAS:
Son
bosques dominados en su estrato superior por el loro (Prunus lusitánica).
Es una formación relicta de épocas en la que Extremadura tubo un clima más
húmedo y cálido que el actual (finales del Terciario) y los la vegetación
que cubría el territorio eran bosques mixtos subtropicales (laurisilva).
Las posteriores variaciones del clima menguo estas formaciones restringiéndolas
a zonas favorables, donde se quedaron acantonadas y que recuerdan el clima
donde anteriormente vivían.
Se
distribuyen en nuestras gargantas y arroyos serranos y forman importantes
masas en la garganta Salóbriga
donde existen 510 cepas y barranco de los loros con una población cercana
a las doscientas cepas .
En
la vegetación hay una dominancia de árboles de hoja lauroide como el
acebo (Ilex aquifolium), el madroño (Arbutus unedo) y el durillo (Viburnum
tinus). Además se encuentran otras especies como brezos (Erica arborea y
Erica lusitanica), el aliso (Alnus glutinosa), el quejigo (Quercus faginea
subsp. broteroi) y el avellano (Corylus avellana).
También se han encontrado en algunos tramos de la garganta salóbriga
pies de quejigo con características muy parecidas a las del quejigo
moruno (Quercus canariensis).
Las lianas son muy
abundantes y entre ellas encontramos a las zarzas (Rubus ulmifolius),
los lupios (Tamus communis), la madreselva (Lonicera periclymenum subsp.
hispanica), etc...
El extracto
herbáceo es escaso debido a la sombra producida por este tipo de bosque,
aunque en zonas más iluminadas y en la periferia se puede encontrar
plantas como Geum urbanum, Geranium robertianum,
Helleborus foetidus, Geum sylvaticum, Sanicula europaea y
abundantes helechos pertenecientes a las siguientes especies: Pteridium
aquilinum, Blechnum spicant, Dryopteris filix-mas, Dryopteris dilatata,,
Osmunda regalis, Asplenium onopteris, Polysthichum setiferum, Anogramma
leptophylla y Phyllitis scolopendrium.
VEGETACIÓN
RUPÍCULA:
Este
tipo de vegetación se sitúa normalmente en las partes más altas de las
sierras, entre los “riscos” cuarcíticos
que las coronan. El porte de las pocas especies arbóreas es
retorcido, debido a las condiciones que reinan en este tipo de ambientes.
Las especies que soportan estas condiciones son principalmente la encina
(Quercus ilex subsp. ballota), el piorno cenizo (Genista cinerancens), el
enebro (Juniperus oxycedrus subsp. badia), el cambrón (Adenocarpus
hispanicus), el erizón (Echinospartum ibericum), los claveles silvestres
(Dianthus spp.) y un
endemismo villuerquino, el arraclán (Frangula alnus form. retusa).
Las
herbáceas están formadas
principalmente por monocotiledóneas como el narciso trompón (Narcissus
confusus), el narciso de roca
(Narcissus rupicula), el azafrán silvestre (Crocus carpetanus y Crocus
serotinus), etc...Otras especies son la uña de gato (Sedum spp.) o la
deladera (Digitalis purpurea). También
aparecen diversos helechos entre las grietas como Polypodium cambricum,
Asplenium onopteris, Asplenium billotii.
VEGETACIÓN
GLAREÍCOLA:
Es
una agrupación que se sitúa en las abundantes pedreras de las faldas de
las sierras. Su principal característica es su gran dinamismo, ya que las
especies que la componen se tienen que adaptar al continuo movimiento de
las rocas que componen las pedreras.
Las
especies capaces de resistir estas condiciones son la encina (Quercus ilex
subsp. ballota), el rebollo (Quercus pyrenaica), el mostajo (Sorbus
torminalis), el acere (Acer monspessulanum)
y el quejigo (Quercus faginea subsp. broteroi).
VEGETACIÓN
DE ENCLAVES HIGROTURBOSOS:
A
estas zonas se las denomina comúnmente
turberas o trampales. Los más destacados se presentan el la parte
suroeste del Camorro de Navalvillar, aunque también se los puede
encontrar en la sierra de Porrinas.
Estos
enclaves se presentan en zonas deprimidas del terreno donde existe un
encharcamiento constante, y
un pH muy ácido cercano a 2.5 .Esta acidez ocasiona que los
minerales presentes en el
suelo estas prácticamente disueltos en el agua y que no se produzca la
degradación (oxidación) de la materia orgánica, con lo cual esta se
acumula en forma de turba. Todas estas características repercuten
directamente en las plantas siendo muy pocas las que consiguen vivir en
estos lugares. Entre las especialistas encontramos plantas carnívoras
como la atrapamoscas o rosoli (Drosera rotundifolia) y la pinguícula (Pinguicula
lusitanica), que de esta forma consiguen de los insectos el nitrógeno
necesario para vivir ya que el pH del suelo hace que el nitrógeno sea muy
poco biodisponible. Además existen una serie de plantas y arbustos como
el brezo de turbera (Erica tetralix), la mansiega (Molinia caerulea), la
orquidea (Dactylorrhiza elata subsp. Sesquipedalis), Genista
anglica, Lobelia urens, Anagallis tenella, y diversos musgos o esfagnos (Sphagnum
sp).
Estos
enclaves presentan una importancia enorme ya que son vestigios de épocas
más frías y lluviosas que tuvieron lugar durante las glaciaciones
cuaternarias. Hoy en día, en nuestro continente, se localizan en las
principales zonas montañosas y la zona norte de Europa. Ya dentro de la
península, se presenta en las partes más altas de los grandes sistemas
montañosos, y excepcionalmente en otras zonas como en los Montes de
Toledo.
Colaboración
de Yonatan
Cáceres Escudero

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