Navalvillar de Ibor - Los Lobos

 

 Colaboración de Juan Díaz Tadeo - Invierno 2003.

Si bien es cierto que desde hace años los lobos no recorren los alrededores de Navalvillar de Ibor, numerosas son las historias que nuestros mayores cuentan sobre ellos... como por ejemplo la relatada por Juan Díaz Tadeo, quien muy amablemente nos ha hecho llegar su colaboración (los hechos transcurrieron entre los años 1938 y 1939) : 

" Yo tenía a lo mejor 6 o 7 años y mi padre, Lorenzo Díaz Curiel, me llevó donde tenía sembrado un cacho, más allá de la Dehesilla. Mi padre estuvo segando por el día con Tío Colas, y luego por la noche nos fuimos de la Fuente de la Teja para allá. Aquella noche pasaron por allí con unos 80 o 90 guarros y los lobos habían olido el rastro. 

Al día siguiente, mi padre estuvo segando hasta las 11 de la mañana y a mi me metió debajo del aparejo al lado de un alcornoque para que siguiera durmiendo. Dejó de segar, se vino donde yo estaba y se sentó para comerse un cacho de pan. De pronto vio venir una pareja de lobos pero se dieron la vuelta al oír el ruido que hizo mi padre. Al cabo de un rato, se volvió a ir a segar y al mirar hacia arriba, vio un lobo oliendo el aparejo por un lado. Se vino corriendo y se lió a tirarle piedras. Al gritarle y tirarle piedras, la loba salió de entre los matorrales. Con tanto griterío, yo me desperté sin saber lo que pasaba, hasta que mi padre llegó a mi lado y me lo explicó".